Sunday, January 18, 2009

La capacidad de gestión es fundamental


Ayer me entretuve en mi viaje de Rosario a Buenos Aires escuchando el programa de radio de Víctor Hugo Morales. En un momento se pusieron a hablar de la película W (que vi y recomiendo) y este tema los llevó al análisis de la presidencia de Bush que la semana que viene termina. Todos los medios del mundo están en estos momentos escribiendo editoriales y analizando el legado, para mi desastroso, de estos 8 años de Bush. El comentarista del programa de Víctor Hugo se llama Orlando Barone y en su editorial dijo algo como esto (no puedo trascribir textual palabra por palabra pero lo que sigue está muy ajustado a la idea que expresó):

Todo el mundo habla de la incompetencia y del intelecto limitado del Bush, pero no entiendo porque esto llama tanto la atención. Bush es un hombre de ‘gestión’ y como tal no hay que esperar de él genialidades. Los genios hay que buscarlos en otras disciplinas: la música, la pintura, la ciencia, el deporte, la literatura. Pero la gestión se refiere a tomar decisiones y para esto no hace falta un talento ni preparación muy especial.

Lo que dijo Barone muestra con precisión el prejuicio y descrédito que existe en Argentina contra la gestión. Según el argumento de Barone, los genios, y en general los talentosos se dedican a las artes y la ciencia y los mediocres a la gestión en todas sus formas: gubernamental, de empresas, de cualquier organización y recursos. Por un lado coloca a la abstracción y a la pureza de las artes y la ciencia como ámbito de talentosos, en tanto el pragmatismo y la modificación de la realidad concreta sería metier de los mediocres.

Para mi es una idea ridícula, no entiendo cómo se puede decir por la radio sin que nadie se sorprenda por la burrada.

Estados Unidos es uno de los países que más genios dio en la historia en el sentido que Barone le da a la palabra. Más premios Nobel que ninguna otra Nación, una legión de escritores y músicos brillantes, los genios arquitectónicos mas célebres de la modernidad, las mentes científicas más importantes del mundo. Y aun con toda esta genialidad, nadie duda en Estados Unidos sobre la genialidad en la gestión práctica que representan entre otros Steve Jobs, Bill Gates, Abraham Lincoln, Henry Ford, etc. En la idiosincrasia americana la gestión práctica, muchas veces concretada en el liderazgo de una persona, es un tipo de capacidad muy valorada. Un libro que leí hace unos meses, Outliers, escrito por un formador de opinión como Malcom Gladwell, estudia las condiciones en las que aparecen los genios e incluye en el análisis tanto a los dotados en las artes (por ejemplo The Beatles) como en el mundo de las empresas y la gestión (Steve Jobs).

Además la gestión (de gente y recursos) que Barone minimiza es absolutamente necesaria en la sociedad para que los otros genios puedan desarrollar su potencial. No es casualidad que una universidad excelentemente gestionada como MIT haya albergado y educado a 73 premios Nobel. No por casualidad el lema de MIT es Mens et Manus que significa en Latin mente y manos, y relfeja la preocupación por una educación práctica.

Si fuera sólo la idea del editorialista Barone no sería muy preocupante. Sin embargo me da la sensación que esta visión del talento y los genios desconectados del impacto práctico es muy generalizada en la Argentina. Algunos amigos científicos argentinos, que hicieron ciencia en Argentina y USA, me comentan que una gran diferencia entre ambas formas de encarar la investigación científica es su relación con la empresa y la aplicación práctica. En USA son por ejemplo laboratorios privados quienes bancan a muchos investigadores, mientras que en Argentina cualquier interacción ciencia-empresa es mal vista, como una abdicación de los principios ‘puros’ de la ciencia.

Quizás la consecuencia más grave de pensar que la gestión es para mediocres es que les reclamemos tan poca (por no decir nula) formación en gestión a nuestros gobernantes. Si cualquiera puede gestionar entonces no vale la pena prepararse ni formar equipos idóneos. Mi opinión: es hora de pensar que la capacidad de gestión es tan vital en un país como la ciencia básica, el arte, la literatura o la política.

1 comment:

Julian E. Dipp said...

Ojalá nuestros políticos aplicasen un poco de gestión para la gente en sus prácticas diarias... y sería ideal contar con un empresariado dedicado a la gestión y crecimiento de los distintos sectores de nuestro país, que no vendiesen sus empresas al mejor postor, que cuidasen los empleos, que aplicasen innovación y desarrollaran nuevos productos revolucionarios... pero claro, este un país de poco compromiso, de plata fácil, del hoy te amo y mañana te odio, del discurso de izquierda escribiendo decretos con la derecha, del destruir el pensamiento crítico y la formación académica (ejemplo claro: UBA, ESCCP, etc), una sociedad eternamente pendular y cada vez más ignorante.
Hacés bien en criticar públicamente este tipo de mensajes de gente poco calificada para dar opiniones sobre temas que desconocen.

Saludos,