Wednesday, June 27, 2007

Volver

La periodista de Clarin Valeria Roman escribe el blog Ensayo y Error, sobre temas de ciencia y academia. El ultimo post es sobre los argentinos estudiando en el exterior, y lo ilustra una foto del asado que organizamos con el Club Argentino de MIT hace un par de semanas.

Valeria dice que hay muchisimas razones para no volver. Yo estoy seguro de volver, pero entiendo muy bien al que se queda porque en Argentina no encuentra oportunidades para desarrollarse en su campo. Lo hace con dolor y, creo, siempre anhelando una probable vuelta.

Nuestra situacion, cuando la comparo con Chile, me da bronca. Diria que el 80% de los chilenos con los que hable aqui, que estan estudiando posgrados, tiene la certeza de volver al finalizarlos. Y estamos hablando de Chile, no de Alemania, Inglaterra o España. Chile, que si bien tiene una historia de crecimiento admirable para Sudamerica, sigue siendo un pais subdesarrollado con altos niveles de pobreza y desigualdad. Pienso entonces con que poco se hace una gran diferencia. Los Chilenos saben que estan por la senda del progreso, son optimistas y por eso vuelven a enfrentar todos los quilombos de su pais, para salir adelante. Los Argentinos no ven esa esperanza, estan desalentados y mas resignados, y no vuelven.

La parte positiva es que no necesitamos ser España para volver a traer a los emigrados. Chile lo hace, sin ser gran cosa, con gobiernos que van tomando la posta unos de otros, con politicas correctas, hacia el desarrollo. Eso nomas, o tanto, depende como lo veamos.

2 comments:

Anonymous said...

Son sumisos, es una sociedad muy rara la chilena. Los estratos hiper definidos y es imposible saltarse.
Ellos en Pinochet encontraron a al peor hijo de puta, pero no un inepto.
En argentina no solo eran igual de hdp, sino que eran flor de ineptos economica y politicamente hablando , unos borrachos del Jockey Club, que despues van a misa, a hacer sociales como los define Fogwill en Los Pichiciegos.
La idea es que tampoco tienen eso que hace que la tapa de Sport Ilustrated de abajo sea la que fue.

Hubiese argumentado todo mejor pero no se porque me colgue con esto y tengo que ir a producir. En otro momento la seguiré, o no.

Saludos

Roberto said...

El tema de volver es algo sobre lo que pienso seguido, ya que en unos meses se terminará mi período de estudiante internacional y debo volver, según el convenio que firmé como estudiante J-1, por dos años a Argentina.
Una gran diferencia entre nuestra vuelta y el regreso de estudiantes internacionales de otros países es la infraestructura que los espera, en su país de origen, para que se reinserten en el ámbito laboral y académico. Tienen organizaciones que hacen de vínculos entre los posibles empleadores y los que retornan; tienen ayuda económica para trasladarse a su país de origen e instalarse (alquilar, comprar una computadora, etc.). Nosotros no. Volvés, y te tenés que valer por vos mismo, luego de 3, 4, ó 5 años de ausencia. Yo recuerdo cuando le pregunté a la coordinadora del programa de becas que me envió a Estados Unidos, cómo era la reinserción: es decir, si había algo así como bolsas de trabajo, o una oficina que tuviese un registro de los que vuelven (con sus conocimientos, área de especialización, etc.), y el mercado local (necesidad de investigadores, profesores, profesionales). Su respuesta me dejó helado. Dijo, palabras más o menos: "No, de eso no tenemos nada. Pero si te enterás de algo, avisános". (!!!)
También podríamos hablar del acceso al sistema universitario (como docente) o aún al sistema de educación secundaria en Argentina. En el sistema universitario, los concursos se publican solamente dentro de cada universidad, con muy poca difusión nacional (ni hablar de avisos clasificados en "empleos ofrecidos"), lo que hace que sólo se enteren los que "están en la pomada", es decir, los que tienen sus contactos internos. En EE.UU. en cambio, todos los puestos se deben anunciar en la página web de la universidad, y en varios portales dedicados a trabajos docentes (por ejemplo, http://www.higheredjobs.com). El proceso es abierto, y se reciben inscripciones de postulantes de todo el país (un proceso realmente federal).
En cuanto al sistema docente de nivel secundario en Argentina, cada distrito o provincia tiene su propio sistema, a veces basado en puntos, o títulos académicos, o antigüedad,o una combinación de todo lo anterior. En muchos casos, uno puede inscribirse solamente una vez al año, y tiene que volver a inscribirse, y solicitar el mismo puesto, cada año, si quiere mantener la fuente laboral. Nuevamente, las fechas de inscripción, los requisitos, etc., sólo se anuncian a nivel local. En EE.UU., en cambio, el proceso para acceder a un cargo docente es mucho más abierto. Las postulaciones se reciben a lo largo del año, y se anuncian en páginas web, en portales laborales, por medio de email, etc. La preocupación es atraer a tantos postulantes como sea posible para elegir los mejores. Luego se les dá un contrato, por lo cual esa persona pasa a planta permanente (es decir, no tiene que preocuparse si al año siguiente va a tener trabajo o no).
Si en Argentina el acceso al sistema docente estuviese mejor manejado, si los puestos ofrecidos se anunciacen en algún sistema centralizado (por ejemplo, los portales laborales ZonaJobs.com o Bumeran.com), entonces me encantaría volver y hacer mi aporte. Pero volver y dar vueltas por 2 años porque los integrantes del sistema no se han puesto las pilas para conectar a los nuevos egresados con el mundo laboral, me parece una pérdida de tiempo y de recursos.
Antes de terminar este comentario, me fijé en la página de la Universidad de Buenos Aires cuántos puestos se anunciaban: 7. Luego fui a HigherEdJobs.com para ver cuántos avisos para docentes estaban activos a la fecha: 10.117 (sí, más de diez mil...). Calculo el tiempo que me tomaría ir a cada página web de cada universidad de la Argentina, a cada escuela secundaria, y juntar todos los anuncios que ofrezcan puestos docentes, para luego visitar esos sitios todas las semanas para ver si hay nuevos anuncios, y me doy cuenta que eso, en sí mismo, sería un trabajo de tiempo completo.
Luego lo comparo con los segundos que me toma buscar en HigherEdJobs un trabajo docente en mi área, y no puedo entender cómo, si tenemos la tecnología (en Argentina), no existe la visión necesaria para usar esas tecnologías de manera apropiada.